lunes, 10 de octubre de 2016

Nuestro trekking de dos días a Inle Lake (Myanmar)

| ¡Sé el primero en comentar!

La visita a Inle Lake se ha convertido en un clásico de los viajes a Myanmar. La forma más popular de llegar hasta él es a través de uno de los muchos trekkings que se organizan, cuyo punto de salida se encuentra en el cercano pueblo de Kalaw. 




El Inle, situado en la región de Shan State y que cuenta con 12.000 hectáreas de extensión, es el segundo lago más grande de Myanmar. 

La fácil accesibilidad, la belleza que desprende y el ambiente tradicional birmano que aún hoy en día perdura, hacen de Inle Lake un lugar totalmente imperdible en tu visita a Myanmar.




Cómo llegar hasta Inle Lake: Trekking de dos días desde Kalaw

El punto de partida por excelencia de los trekkings es el pueblo de Kalaw. Nosotros llegamos hasta él tras 8 horas en bus desde Naypyidaw, un trayecto cuyas últimas dos horas fueron puramente curvas, a cada cuál más cerrada y peligrosa. 




El pueblo de Kalaw no tiene mucho para ver, más allá de un pequeño monasterio, una pagoda en una colina y un mercado. Sin embargo, la temperatura -más fresca que en el resto del país, debido a su altitud- hizo muy placentera nuestra breve estancia. 




Nos alojamos en Pine Land Inn, una pequeña guesthouse localizada en la carretera principal que ofrece la mejor relación calidad/precio de Kalaw (10$ habitación doble/noche).




Nada más llegar al pueblo buscamos urgentemente una tea shop india, ya que tras el largo viaje nuestros estómagos empezaban a llamarnos. 



Y apareció. Poco importó que unos metros antes nos hubiésemos sentado en otra tea shop y hubiésemos comido unos tés y unas pastas. Cuando llegamos a esa tea shop sin nombre supimos que debíamos volver a sentarnos. Y no nos equivocamos. En aquél indio comimos los mejores roti que hemos probado nunca.  




Con nuestros estómagos (muy) llenos, nos dirigimos a pedir información sobre trekkings en las diferentes agencias que hay en Kalaw. 

De los muchos lugares donde preguntamos, dos fueron los que nos dieron mejor impresión. Golden Lilly, una agencia que lleva un hombre indio que nos dio bastante confianza, y que aparte cuenta con una guesthouse por 10$ la noche, y Sam's Family, otra agencia que lleva un hombre muy mayor y muy entrañable. Ésta última opción fue con la que nos quedamos. Básicamente, ganó por precio, ya que nos ofrecieron el trekking de 2 días por 35.000 kyats por persona, mientras que en Golden Lilly nos lo daban por 40.000 kyats. Además, el viejo Sam nos dió muchísima confianza. 




Tras finalizar el trekking nos dimos cuenta de que no nos habíamos equivocado, ya que todo fue perfecto. Buen guía, recorrido muy bonito, comida abundante, un lugar para dormir genial y un tiempo, a pesar de estar en plena temporada de lluvias, inmejorable (que conste que este artículo no está patrocinado de ningún modo).




Los 35.000 kyats (precio por persona cuando hay 5 o más personas apuntadas al trekking) incluían 4 comidas, alojamiento en homestay, transfer en taxi hasta el punto de salida, traslado de las mochilas hasta el alojamiento (previamente reservado) en Nyaung Shwe y la barca desde el lugar del final del trekking hasta el pueblo. Básicamente, lo único que hay que pagar es la entrance fee a Inle Lake (12.500 kyats por persona) y el agua que vayas comprando por el camino. Normalmente, las agencias ofrecen la opción de dormir en un monasterio, aunque esos días no estaba disponible debido a la celebración de un festival. 

_

¿Estás buscando un buen seguro de viaje para el Sudeste Asiático? 





_


El primer día del trekking nos citaron en Sam's Family a las 8h de la mañana, donde fuimos con todo preparado. Las mochilas grandes se quedaron, y nosotros, junto a un chico mexicano y cuatro israelíes, que serían nuestros compañeros de trekking, nos subimos al taxi que nos llevaría hasta el punto de salida. 

Media hora después estábamos caminando por un entorno natural precioso, interrumpido por algunos pequeños poblados habitados por integrantes del grupo étnico Pa-O, donde parece que el tiempo no haya pasado. 




A medida que pasábamos por diferentes tipos de paisajes (algunos de los cuales, dicho sea de paso, podrían pertenecer a la geografía española), Chi Hu, nuestro guía, nos iba explicando un montón de datos interesantes sobre todo lo que nos íbamos encontrando, desde animalitos hasta plantas. 




Tras varias horas de camino, llegamos al lugar de la comida, donde tuvimos la oportunidad de degustar varios platos muy ricos, desde noodles hasta una ensalada de aguacate, acompañado por un montón de fruta. 




La verdad que llegamos con poca hambre, ya que un par de horas antes habíamos hecho una miniparada en un pequeño poblado, donde nos habían ofrecido un montón de cacahuetes, pastas de caña de azúcar y té.




Después de comer y reposar el cuerpo, seguimos caminando un par de horas más, atravesando numerosas plantaciones de col, chili, cacahuete, maíz, arroz y jengibre, entre otras.




Milagrosamente, nos salvamos de la lluvia que amenazaba antes de llegar a Part Tu, el poblado donde pasaríamos la noche. 




Cuando llegamos a Part Tu, Chi Hu nos presentó a la familia que regentaba la casa donde pasaríamos la noche. La casa, construida en madera, era enorme, y la habitación donde dormiríamos todos juntos, era muy amplia y estaba limpia, todo lo que necesitamos para estar cómodos en un lugar, por muy "rústico" que sea. 




Llegar a Part Tu significó el final de la primera jornada de nuestro trekking, aunque no el final del día, ya que antes de ir a dormir tuvimos tiempo de darnos una ducha tradicional (con barreños de agua helada) y de dar una vuelta por el poblado, enamorándonos de los pequeñajos que se nos acercaban mientras paseábamos.




La noche fue mucho mejor de lo que habíamos podido llegar a pensar antes de comenzar el trekking, ya que dormimos prácticamente del tirón, envueltos en nuestras mantas y rodeados por mosquiteras. 

Al día siguiente, el despertador sonó a las 6h, ya que a las 7h estaba previsto comenzar a caminar, y antes había que recoger y desayunar. 

Unos pancakes con miel, café y té, mucho té, fueron los encargados de cargarnos las pilas para afrontar el segundo día de trekking. 

Comenzamos el día rodeados por una espesa niebla, que a medida que subíamos en altitud se iba disipando, dejando entrever las rudimentarias técnicas agrícolas que aún hoy en día se practican en la zona. 





Tras un rato de subida, llegamos hasta el checkpoint donde tuvimos que desembolsar 12.500 kyats cada uno como entrance fee a la zona de Inle Lake. La verdad que pagar 10€ por cabeza para ver un lago nos dolió (y nos cabreó) bastante, ya que por muy bonito que sea es una cantidad de dinero totalmente desorbitada.  




Tras el "estacazo", seguimos nuestro trekking por unos paisajes cada vez más bonitos, e incluso tuvimos la oportunidad de parar a ver cómo los niños de un colegio cantaban el himno nacional en el patio, antes de entrar a clase. 




Disfrutar de lugares como estos, donde parece que el tiempo no pase, es algo absolutamente mágico, algo que te abstrae totalmente de tu realidad, sea cual sea, y te hace entender que el siglo XXI significa algo muy distinto dependiendo de dónde te encuentres.




Los últimos kilómetros antes de llegar a Inle Lake fueron en bajada, en los que los cuadriceps se comenzaban a hacer sentir. 




Aunque a priori pueda parecer que el trekking, de 35 kilómetros en total, es duro, la verdad es que transcurre por terrenos muy llanos, y al estar localizado en altitudes superiores a los 1.000 msnm, el clima no es tan caluroso ni húmedo, por lo que es un muy agradable paseo.




Unos metros antes del lago paramos a comer y a tomar una cerveza bien refrescante (no te vayas de Myanmar sin probar la cerveza Dagon), que nos cargó las pilas de nuevo. 

El día anterior, Chi Hu nos comentó la posibilidad de realizar un pequeño tour por el Lago Inle a medida que nos acercábamos en barca hasta Nyaung Shwe, pagando solo 1.000 kyats más por persona. 

Todos estuvimos de acuerdo, así que el barquero nos dio un rodeo donde pudimos ver algunos de los bonitos poblados flotantes que se encuentran en el lago, además de visitar unas pagodas y un par de workshops de plata y de cigarrillos. 




Tras unas 3 horas de sightseeing tour, el barquero puso rumbo a Nyaung Shwe, punto final de la aventura de dos días. 




Una vez en el pueblo nos dirigimos a Sweet Inn, el alojamiento que habíamos reservado y donde nos esperaban nuestras mochilas grandes. Una guesthouse que, por cierto, ¡te recomendamos encarecidamente!

El trekking hasta Inle Lake es algo que, sin duda, te recomendamos hacer. No esperes recorrer parajes únicos ni totalmente espectaculares, para nosotros el punto diferente fue encontrar el Myanmar más auténtico, materializado por poblados que parecen estar estancados en el tiempo. 

¡No olvides llevar buen calzado, chubasquero, crema solar y antimosquitos!




Cómo llegar a Kalaw

Si quieres reservar billetes de bus, tren o minivan con antelación, te recomendamos 12Go, una compañía fiable y con precios asequibles. Puedes comprar los billetes de forma fácil y segura utilizando el siguiente buscador:

Powered by 12Go Asia system


Si te ha gustado el artículo puedes dar Me Gusta en nuestra página de Facebook, que tienes justo aquí abajo. ¡Es solo un click y nos harás muuuuuy felices! :)




Etiquetas :

_______________________________

Posts Populares

Mas en http://www.trukibook.com/2014/05/colocar-el-cuadro-de-los-me-gusta-en.html#ixzz3hPv9xjku